La exploración y la observación de campo: un regreso a la razón kantiana y el método cartesiano

La exploración y la observación de campo: un regreso a la razón kantiana y el método cartesiano

Actualmente las formas de producir y comunicar las ciencias básicas se encuentra en una marcada crisis. La ciencia en pos de resultados positivistas en el corto plazo y supeditada a la lógica capitalista de la productividad y la competitividad termina siendo presa de un enorme sesgo y de forzadas especulaciones-muchas veces, sin piezas reales de evidencia fáctica-.
En particular el campo de la biología, tampoco ha sido ajeno a la competitividad y la productividad del capital. Esta razón como forma de construcción del conocimiento, ha resultado últimamente en un alto grado de especulación para explicar diversos procesos naturales o biológicos muchas veces direccionados hacia conclusiones pre-establecidas. Y está poniendo en discusión la revisión entre pares como única forma efectiva de homologación de la ciencia que se produce, teniendo en cuenta que esta dinámica ha decantado en un tráfico permanente de influencias entre investigadores corporativistas y la devolución de favores entre revisores y autores-en detrimento de la calidad científica- en directa competencia por tener mayor tasa de producción de publicaciones con el mayor impacto mediático posible. 
En oposición, y en el sentido más ortodoxo, la observación detenida -y la exploración-, responden a la filosofía aceptada de la razón kantiana y el método cartesiano para la generación de conocimiento probado y fiable; el cuál también puede ser verificado, cuantificado y cualificado por experiencias repetibles y sucesivas. En procesos naturales que van cambiando, la exploración en el terreno y la aplicación de protocolos sistemáticos y a largo plazo, asegura la obtención de resultados y conclusiones sólidas. La dialéctica materialista, es una resultante de las corrientes antes mencionadas, que sirve como método además para caracterizar y medir fenómenos naturales y físicos que varían en un rango de tiempo dado. 
En el estudio de la historia natural de las especies, como en el registro de la presencia o en el movimiento espacial, algunas veces no se tiene en cuenta la interacción de las mismas con el ambiente. Tampoco se tiene en cuenta la dinámica de dispersión y variabilidad de comportamiento que pueden desarrollar algunos grupos en diversos hábitats o en un rango de temporalidad. Así, varios rasgos de historia natural  se consideran como una constante. La observación sistematizada y en el terreno debe ser el único método aceptable, y que además puede romper con la lógica altamente especulativa y con los modelos matemáticos de la ciencia corporativa. Desde Proyecto Juco -Proyecto Binacional Yaguajuco-, continuamos con una línea de plan de trabajo que pondera fuertemente la exploración y la observación de campo; el trabajo a largo plazo nos acerca al entendimiento de diversos procesos naturales, así también a la comprensión del comportamiento y consiguientes interacciones de algunas especies de carnívoros en un ambiente marcadamente estacional y en un contexto de cambio climático global.
En este sentido, durante el último año de campañas de campo, hemos registrado el movimiento de jaguares a los 3.000 m.s.n.m.-incluso es probable que la especie ocurra hasta los 3.500 m.s.n.m.-, también se han relevado otros félidos a esta altitud. El jaguar está usando como corredor permanente áreas de roquedales y pastizales abiertos, coexistiendo inclusive con carnívoros típicamente andinos, como Lycalopex culpaeus.

Zorro colorado (Lycalopex culpaeus), capturado por la misma cámara-trampa que registró al jaguar (3.000 m.s.n.m.; Argentina).

El armado de cebos odoríferos con algunos materiales atrayentes para optimizar las estaciones fotográficas establecidas, es uno de los métodos de muestreo secundarios-el principal, es el rastreo y el relevo de evidencia biológica- que se están poniendo a punto para el monitoreo de Tremarctos. Durante, la última campaña de campo-iniciando la temporada lluviosa- se han encontrado algunos indicios muy frescos de la presencia de la especie, en sitios que dan cuenta del uso estacional del hábitat. En la temporada seca precedente, las cámaras no han detectado un uso intensivo del área por los grandes carnívoros en las zonas altas (por arriba de los 2.500 metros). Una de las estaciones, si ha registrado un carnívoro de buena alzada -aprox., 70 cm- y de pelaje oscuro siendo batido por un novillo -lo que indica tal vez, que el animal haya en el pasado atacado ganado aislado-. Aunque el carnívoro no fue identificado del todo, es probable que se trate de un perro cimarrón o feral (Canis lupus familiaris), lo cuál es un hallazgo en un área con una comunidad de carnívoros con la riqueza de especies que tiene esta región. Se debe medir como impacta ecológica y sanitariamente la presencia de perros durante la temporada seca en los carnívoros silvestres.

Hez de oso andino (Tremarctos ornatus), con contenido de materia vegetal y alta carga parasitaria (Argentina).
Gato onza (Leopardus pardalis) en matorral y roquedal a 3.000 m.s.n.m. (Argentina).

Por último, la exploración y el muestreo en diversas áreas se hará extensiva el año próximo, el relevamiento a mediano plazo nos permitirá contar con data sólida sobre el movimiento y comportamiento de las especies. En un ambiente cambiante en estructura y clima: los grandes mamíferos, incluido el oso andino, estarían respondiendo a estas variables. Sin embargo, no sabemos del todo, ¿Cómo los está afectando? (…) Es preciso, entender con observación detenida de campo y el subsiguiente procesamiento de datos, como este grupo está interactúando con la dinámica ambiental de la región. La investigación en el terreno y el regreso al método cartesiano, nos asegurará obtener resultados sólidos y comparables, evitando caer en la competitividad y el productivismo. Los acentuados cambios ambientales y en el uso del suelo, en el cuál se erige la sociedad de consumo y la sobre-producción capitalista; dinamizan de formas que aún no son medibles del todo, la dispersión o la extinción de las especies. Unidireccionalmente, aún poco sabemos respecto de los movimientos espaciales del oso más austral del mundo-y la comunidad de grandes carnívoros-, y sus interacciones con un ambiente de marcados contrastes sumido en una matriz de mayor apertura de tierras para ocupación y producción humana y cambio climático global.

Relevamiento y activación de una estación fotográfica en un área aislada.

Relevamiento y activación de una estación fotográfica en un área aislada.
Marcado de indicios indirectos por perros de rastreo.
Parte del equipo científico durante el muestreo de campo, al inicio de la temporada lluviosa del año 2016. El estudio a largo plazo y sistematizado asegura la obtención de data sólida en el campo.

Proyecto Juco. Derechos reservados. Puede citarse dando a conocer la fuente.
Agradecimientos:
Se agradece el apoyo brindado por la Fundación de Historia Natural Félix de Azara, AprA (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), L. Soibelzon. A nuestros miembros: Miguel Ángel Acosta, Noelia Gómez y Mariana Cosse. Finalmente, a nuestros asistentes científicos: Mariela del Valle Flores (Salta) , José María Quesada (Mendoza) y Rodrigo Calvo (Buenos Aires).

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